Maternidad después de los 35: mitos y realidades


Durante mucho tiempo, se ha creído que ser madre después de los 35 años representa un alto riesgo tanto para la madre como para el bebé.

Sin embargo, con los avances médicos y un mayor acceso a información, muchas mujeres han desafiado estos mitos y han logrado embarazos saludables.

Mitos sobre la maternidad después de los 35

🔸 “Es imposible quedar embarazada de forma natural” – Aunque la fertilidad disminuye con la edad, muchas mujeres logran concebir sin necesidad de tratamientos. La clave está en la salud reproductiva y el estilo de vida.

🔸 “Los riesgos son demasiado altos” – Si bien hay mayor probabilidad de complicaciones como diabetes gestacional o hipertensión, un control prenatal adecuado permite manejar estos riesgos con éxito.

🔸 “El bebé puede nacer con problemas genéticos” – La edad aumenta el riesgo de condiciones como el síndrome de Down, pero los avances en pruebas genéticas permiten detectar cualquier anomalía a tiempo.

Realidades que sí debes considerar

Chequeos médicos previos: Es recomendable realizarse un control preconcepcional para evaluar la salud general y la reserva ovárica.
Estilo de vida saludable: Alimentación balanceada, ejercicio y evitar el estrés pueden favorecer la fertilidad y un embarazo sin complicaciones.
Opciones médicas: Para quienes tienen dificultades para concebir, existen alternativas como la fertilización in vitro (FIV) y la ovodonación.

Ser madre después de los 35: una decisión personal

Cada vez más mujeres optan por la maternidad en una etapa más madura, cuando ya han alcanzado estabilidad emocional y profesional. Lo importante es contar con información adecuada y asesoría médica para tomar la mejor decisión.